Liquidación de la sociedad de gananciales

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I. INTRODUCCION

Resulta evidente la trascendencia, cualitativa y cuantitativa, que tiene una crisis matrimonial, especialmente cuando el régimen económico es el de gananciales, que, en derecho civil común, es el que rige normalmente.

Con carácter previo a tratar sobre el proceso de la liquidación de la sociedad de gananciales, debemos partir dando una definición lo más precisa posible sobre el régimen económico matrimonial, puesto que la sociedad de gananciales es uno de los regimenes económicos que pueden elegir los cónyuges para que rija su matrimonio, así pues, lo podríamos definir, como un conjunto coherente de reglas cuya finalidad es conferir un régimen especial a los intereses patrimoniales de los cónyuges, tanto en las relaciones de los cónyuges entre sí como en sus relaciones con terceras personas.
(Art. 1315 a 1324 del C.c)

Los regímenes económicos matrimoniales en España son:

  1. Sociedad de gananciales: “Mediante la sociedad de gananciales se hacen comunes para el marido y la mujer las ganancias o beneficios obtenidos indistintamente por cualquiera de ellos, que les serán atribuidos por mitad al disolverse aquella”.
  2. Participación: “En el régimen de participación cada uno de los cónyuges adquiere derecho a participar en las ganancias obtenidas por su consorte durante el tiempo en que dicho régimen haya estado vigente”.
  3. Separación de bienes: ” En el régimen de separación pertenecerán a cada cónyuge los bienes que tuviese en el momento inicial del mismo y los que después adquiera por cualquier título. Asimismo, corresponderá a cada uno la administración, goce y libre disposición de tales bienes”. Las ganancias que cada uno obtenga durante el matrimonio son exclusivamente de su propiedad.

Cada matrimonio se regirá por el régimen que decidan libremente los cónyuges, el cual quedará reflejado en un documento llamado capitulaciones matrimoniales. Si no se hace, el régimen aplicable será el de la sociedad de gananciales en la mayoría de las Comunidades Autónomas.
Concepto de liquidación de sociedad de gananciales.

Por liquidación de sociedad de gananciales podríamos entender, en un sentido amplio, como el conjunto de actividades dirigidas a determinar el patrimonio del consorcio para proceder a su reparto entre los cónyuges o ex-cónyuges, uno de ellos y los herederos del otro o los herederos de ambos.

II. VIAS POR LAS QUE SE PUEDE REALIZAR LA LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD DE GANANCIALES:

  1. Acuerdo extrajudicial; cuya realización y aprobación no interviene un órgano judicial, sino que se realiza por voluntad de las personas legitimadas para practicarla. Se trata, por tanto, de una liquidación contractual, que presupone el acuerdo de las partes en la forma y el contenido. Se procederá al otorgando capitulaciones matrimoniales, que deberán constituirse mediante escritura pública para su validez. (Art. 1325 y ss del Cc.).
  2. Acuerdo Judicial, de mutuo acuerdo: mediante presentación del correspondiente convenio regulador, ante el Juzgado competente. (Art. 90.e) del C.c.).
  3. Mediante proceso contencioso. (Art. 806 a 810 de la LEC).

III. DISOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD DE GANANCIALES. (Art. 1392 y ss CC.)

La disolución de la sociedad de gananciales es una exigencia previa, para que se peda llevar a cabo la liquidación de la sociedad.

La sociedad de gananciales concluirá de pleno derecho.

  1. Cuando se disuelva el matrimonio.
  2. Cuando sea declarado nulo.
  3. Cuando judicialmente se decrete la separación de los cónyuges.
  4. Cuando los cónyuges convengan un régimen económico distinto en la forma prevenida en el Código Civil.

También concluirá por decisión judicial la sociedad de gananciales, a petición de uno de los cónyuges, en alguno de los casos siguientes.

  • Haber sido el otro cónyuge judicialmente incapacitado, declarado pródigo, o en quiebra o concurso de acreedores, o condenado por abandono de familia.
  • Venir el otro cónyuge realizando por sí solo actos dispositivos o de gestión patrimonial que entrañen fraude, daño o peligro para los derechos del otro en la sociedad.
  • Llevar separado de hecho más de una año por acuerdo mutuo o por abandono de hogar.
  • Incumplir grave y reiteradamente el deber de informar sobre la marcha y rendimientos de sus actividades económicas.

La disolución producirá sus efectos desde la fecha en que se acuerde,

IV.- LIQUIDACION DE LA SOCIEDAD DE GANANCIALES. (Art. 1396 y ss. Del CC)

Disuelta la sociedad de gananciales, se procederá a su liquidación, la cual comprende varias fases.

  1. Fase de Inventario; El inventario cumple una función de importancia excepcional, según declara la jurisprudencia, cual es la de ser la base fundamental sobre la que descansan las operaciones particionales, asimismo es la primera actividad necesaria para llevar a cabo la liquidación de la sociedad de gananciales. Art. 1396 del Cc).
    • El inventario, lo podemos definir, en la liquidación de la sociedad de gananciales como la relación detallada y precisa, por escrito, de los bienes, derechos y obligaciones que constituyen el activo y el pasivo de la masa ganancial en el momento de afrontar su liquidación [SERRANO ALONSO (1997), p. 36].
    • El inventario debe comprender el activo y el pasivo de la sociedad de gananciales. A la composición del primero se refiere el art. 1.397C.c, mientras que el art. 1.398 C.c se encarga de la del segundo. Estas normas han de respetarse, claro está, a la hora de confeccionar el inventario extrajudicialmente, pero también si se procede a ello por vía judicial, debido a la remisión del art. 809 LEC 1/2000 a lo dispuesto en la legislación civil.
  2. Fase del avalúo; El avalúo consiste en la asignación de un valor a cada uno de los elementos constitutivos del inventario, de acuerdo con las reglas previstas en el C.c.
    • En su plasmación escrita, aparece unido al inventario; es decir, la enumeración y descripción de los bienes y las deudas y su valoración constan en un mismo documento, sin embargo tratándose de liquidación judicial, no queda muy claro, de hecho, el momento en que el legislador contempla la valoración de los bienes, pero según se desprende el primer párrafo del artículo 809 LEC, el avalúo es susceptible de discusión tanto en el juicio verbal con que concluye el inventario, como en el que ulteriormente se disciplina en el art. 810 a propósito de las restantes operaciones liquidatorias; aunque lo más correcto sería resolver las discrepancias en el seno del proceso de liquidación propiamente dicho.
    • Los criterios de evaluación de los bienes y derechos integrantes del activo de la sociedad de gananciales han de tener carácter objetivo y ser uniformes, es decir, han de aplicarse a todos los elementos que se deban valorar y de la misma manera [RAMS ALBESA (1992), p. 429; MARTÍN MELÉNDEZ (1995), pp. 432-433]. Además, la tasación ha de hacerse de forma individual para cada componente del inventario, sin que quepa fijar un precio alzado para un grupo de ellos ni dejar sin expresión de su valor a los que lo tuvieran escaso.
  3. Fase de liquidación en sentido estricto: el pago de las deudas y la cuenta de recompensas
    Terminado el inventario, comienza la fase de liquidación propiamente dicha, que tiene por finalidad la determinación del haber líquido de la sociedad que habrá de repartirse entre los cónyuges, entre el cónyuge supérstite y los herederos del premuerto o entre los herederos de ambos esposos [STS de 8 de junio de 1999 (EDJ 1999/11216)].
  4. Fase división y adjudicación;
    Como resultado de la fase de liquidación en sentido estricto, esto es, de restar el pasivo al activo, se obtiene el remanente o haber de la sociedad de gananciales, art. 1.404 C.c 

    • La división o partición del remanente hace cesar el derecho de cuota abstracta de los copartícipes sobre el totum ganancial, que se transforma en un derecho de propiedad individual sobre los bienes concretos que a cada uno se adjudiquen.
    • Así pues, la división del remanente y la adjudicación de bienes pone fin a la liquidación. No obstante, por lo que se refiere a la realizada, vía judicial, a través del procedimiento especial previsto en la LEC, hay que tener en cuenta que la sentencia que culmine el proceso no tiene el valor de cosa juzgada material en el sentido del art. 222 LEC, pudiendo reiterarse la discusión ulteriormente a través del declarativo que corresponda según la cuantía (art. 787, 5, párrafo segundo, LEC). Con todo, ello no impide que, una vez que aquella sentencia alcance firmeza, tenga eficacia de cosa juzgada formal y produzca los efectos prevenidos en el art. 788 LEC, por lo que habrá que proceder a la entrega de los bienes y de sus títulos de propiedad a los correspondientes adjudicatarios, quienes podrán inscribir tales títulos en el Registro de la Propiedad

V.- PROCESO DE LIQUIDACIÓN DEL REGIMEN ECONÓMICO MATRIMONIAL CONTENCIOSO ( 806 a 810 LEC y 784 y ss LEC)

  1. Ámbito de aplicación Como podemos observar del contenido del artículo 806, el presente proceso especial se aplica a “cualquier régimen económico matrimonial”, es decir, no sólo a los legalmente establecidos o formales, sino a aquellos que las partes hayan podido establecer en capitulaciones, “siempre que determine la existencia de una masa común de bienes”, y obviamente siempre que no exista acuerdo entre los cónyuges. Excluye por tanto cualquier otro supuesto que no sea matrimonial, es decir, no es aplicable a las parejas de hecho, precisamente por la inclusión del término “matrimonial”, por tanto para estos supuestos se acudirá a una acción de división de patrimonio (actio comuno dividundo) remitiéndose a las normas generales de procedimiento, por tanto:
    1. Que haya un matrimonio.
    2. Que exista un proceso de crisis matrimonial en trámite.
    3. Que exista una masa determinada de bienes.
    4. No exista acuerdo entre las parte.
  2. Legitimación
    • En principio están legitimados los cónyuges, artículos 808 y ss del C.c.
    • Los herederos de cualquiera de los cónyuges. Tienen la legitimación para intervenir, por sucesión procesal, de cualquiera de los cónyuges, en el caso de cualquiera de ellos falleciere, iniciado el procedimiento de liquidación.
    • Los acreedores de la sociedad de gananciales, tendrán en la liquidación de los mismos derechos que le reconocen las leyes en la partición y liquidación de la herencia.
  3. Postulación procesal
    Es necesaria la intervención de abogado y procurador por establecerlo así el artículo 750 de la LEC para los procedimientos matrimoniales, a los que expresamente se remite el artículo 808 del mismo cuerpo legal, amen de ser principio general previstos en los artículos 23 y 31 de la Ley.
  4. Juzgado competente. Según lo estipulado en el artículo 807 establece que será juez competente:
    1. El juzgado de Primera Instancia que esté conociendo o haya conocido del proceso matrimonial. (ello conforme a artículo 1392 del Código civil).
    2. El Juzgado ante el que se hayan seguido las actuaciones sobre disolución del régimen económico por alguna de las causas previstas en el código civil, es decir, los supuestos del 1.393 del código civil.
      • Declaración de incapacidad, ausencia, quiebra o concurso de acreedores, o condenado por abandono de familia.
      • Realización de actos dispositivos o gestión patrimonial que entrañen fraude, daño o peligro para los derechos del otro
      • Llevar separado de hecho más de un año por acuerdo mutuo o por abandono de hogar
      • Incumplir grave y reiteradamente los derechos de información del otro cónyuge.
    3. Además de estas normas, ha de tenerse presente el artículo 541,3 de la LEC, siendo el juzgado que conoce de la reclamación judicial el que procederá a su liquidación, cuando establece que

” Si la ejecución se siguiere a causa de deudas propias de uno de los cónyuges y se persiguiesen bienes comunes a falta o por insuficiencia de los privativos, el embargo de aquellos habrá de notificarse al cónyuge no deudor. En tal caso, si éste optare por pedir la disolución de la sociedad conyugal, el tribunal, oídos los cónyuges, resolverá lo procedente sobre división del patrimonio y, en su caso, acordará que se lleve a cabo con arreglo a lo dispuesto en esta Ley, suspendiéndose entre tanto la ejecución en lo relativo a los bienes comunes. ”

Pues bien, a pesar de lo que parece una determinación concreta de los juzgados competentes, existen lagunas, como es el caso de las liquidaciones de sociedades que hayan sido disueltas por capitulaciones otorgadas por los cónyuges,(artículo 1392,4 Código civil), o los supuestos de disolución por causa de muerte, o declaración de ausencia, o e caso de conflicto con los herederos. En estos casos habrá de aplicar las normas de competencia ordinarias de a Ley procesal.

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