El Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) ha endurecido los requisitos para deducir el IVA de los vehículos de empresa. Ahora, las compañías deben presentar pruebas sólidas a la Agencia Tributaria que demuestren el uso profesional de los coches cedidos a directivos o empleados.
En dos recientes resoluciones, el TEAC ha establecido que la carga de la prueba recae en las empresas. Estas deben acreditar de manera fehaciente que los vehículos se utilizan para fines empresariales, ya sea mediante facturas, registros de actividad o cualquier otro documento que lo justifique. En caso contrario, la Administración podrá denegar la deducción del 50% del IVA soportado en la adquisición o arrendamiento.
El tribunal ha señalado que las empresas están en una posición ventajosa para demostrar el uso profesional de los vehículos, ya que pueden acceder a información detallada sobre la actividad de sus empleados. Por el contrario, la Administración se enfrenta a mayores dificultades para probar el uso particular de un vehículo y suele recurrir a indicios para sustentar sus argumentos.



