El mantenimiento de la Comunidad de Propietarios

La adquisición de la casa donde vivimos, para la inmensa mayoría de las familias, supone la inversión más importante de su vida, y en muchas ocasiones, además de esto, la única.

La adquisición de la casa donde vivimos, para la inmensa mayoría de las familias, supone la inversión más importante de su vida, y en muchas ocasiones, además de esto, la única. En ella pasamos gran parte de nuestro tiempo, se crían nuestros hijos, en fin, es nuestra casa. De su buen estado depende el nuestro, nuestro bienestar, nuestra calidad de vida y hasta nuestro buen humor. Todo esto tenemos que hacerlo extensivo a las zonas comunes de los edificios y urbanizaciones, estas zonas también son parte importante de nuestra casa.

Como cualquier otro bien duradero, un edificio, requiere un mantenimiento y está sujeto a envejecimiento, por la influencia de los agentes externos, por el mero paso del tiempo, averías, etc. Y por esto necesita unas atenciones, tanto el edificio en sí como cada uno de los elementos que lo complementan o lo componen. El deterioro que sufre un edificio, normalmente no es apreciado por sus ocupantes, salvo casos evidentes, y de no atender estos requerimientos con la regularidad requerida se abocará a daños más graves, y en ocasiones irreversibles, que pueden conducir a reparaciones muy costosas, que podrían haber sido evitadas de haber seguido un uso y mantenimiento adecuados.

Si una casa está bien atendida dura más, con lo que podemos usarla más tiempo, disfrutarla más años y en mejores condiciones. A la vez, siguiendo un programa de mantenimiento adecuado, evitaremos gastos importantes que se pueden producir ocasionados por pequeñas averías que su no atención en tiempo y forma pueden causar. Además, hay averías, incluso siendo pequeñas, que pueden afectar directamente a nuestra seguridad, desprendimientos de cornisas, fachadas, escapes de gas, incendios o descargas eléctricas producidas por el mal estado del cableado, accidentes domésticos, etc. El dinero gastado en mantenimiento está bien empleado.

También hay razones ecológicas para hacer un mantenimiento adecuado. El aislamiento térmico y el buen funcionamiento de las instalaciones de calefacción, gas, aire acondicionado, siempre suponen un ahorro importante en energía, y normalmente de mucho mayor importe del que se supone, manteniendo un adecuado confort y unas temperaturas, iluminación, humedad y aislamiento sonoro adecuados. Haciendo así de nuestra casa un lugar más agradable para vivir y con mejor aspecto.

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