Si tuviera que resaltar cual es el punto fuerte de Grupo Jenasa no lo dudaría, sus clientes y su satisfacción en la relación mantenida a todos sus niveles: profesional y humana, de confidencialidad y de confianza, de seguridad y de tranquilidad.
Aún así, han tenido que pasar casi 30 años para dar forma a ese sentimiento, para materializar ese espíritu que rodea todos nuestros actos, para diseñar innovando nuestro organigrama circular en el que el corazón, la esencia y la razón de ser de Grupo Jenasa es el cliente.
Dos han sido los caminos que han confluido para crear esa sensación de satisfacción.
Uno, el formado por las actitudes y las aptitudes personales de nuestros equipos: nuestra vocación de asesoramiento e información, nuestra responsabilidad en el cumplimiento de las obligaciones formales, nuestro afán por detectar y conocer las necesidades y expectativas, la disposición para la atención personal, nuestra implicación en la resolución rápida y eficaz de los asuntos, nuestra fe ciega en el servicio.
Otro, el formado por la empresa como organización: Nos hemos equipado de infraestructuras, hemos creado equipos de trabajo capaces de combinar el contacto personal con la capacidad profesional, hemos estandarizado nuestros procesos con la implantación de la ISO 9001-2000 desde el año 2002, hemos conseguido la excelencia con Madrid Excelente desde el año 2004, mantenemos planes de formación continua para todo el personal, combinamos juventud y experiencia, buscamos en la innovación el camino hacia el futuro.
Todos nuestros actos, cada esfuerzo, cada decisión, cualquier idea están dirigidos a satisfacer al cliente. Su confianza, su implicación, su seguridad y su tranquilidad son esenciales para nosotros. Y, sin embargo, somos conscientes que no consiste en llegar, lo difícil es mantenerse. Las necesidades cambian, las circunstancias económicas hacen que la escala de valores se modifique, los intereses individuales del empresario se pueden anteponer a los propios de la empresa. Todo ello nos obliga a reaccionar continuamente ante las nuevas situaciones, adaptarnos, flexibilizar nuestros esfuerzos, estar junto al cliente sobre todo en los malos o delicados momentos, y prestar nuestro “hombro” cuando las situaciones no tienen remedio.
Este es nuestro “winner”, nuestro punto fuerte, la savia que transmitimos a nuestros clientes para facilitarles el camino en la gestión interna de su empresa, el presente que servimos día a día en la confianza del deber cumplido.
Siempre, a su servicio.



