En una Comunidad de Propietarios resulta muy importante que sea de conocimiento general entre los vecinos las formas en que éstos, los encargados de mantenimiento de las instalaciones, y el administrador mismo pueden contribuir al ahorro de energía mediante el uso adecuado de los servicios que el edificio en su conjunto ofrece. Tales servicios son los ascensores, energía eléctrica para espacios comunes, la caldera de calefacción y agua caliente y sus instalaciones complementarias, etc. Estas instalaciones, en conjunto, tienen un consumo de energía muy elevado, y pequeñas variaciones en la costumbre de uso o mantenimiento pueden suponer importantes variaciones en las facturas que periódicamente se han de afrontar, directa o indirectamente por su causa.
Para tener un sensible ahorro de energía en el caso del consumo y producción de agua caliente, es necesario tener en cuenta que es esencial tener un buen mantenimiento de los equipos de producción, para evitar de este modo el despilfarro de energía. Estos equipos son instalaciones complejas y los técnicos que las atiendan deben tener una cualificación y una profesionalidad adecuadas.
Es muy importante evitar las pérdidas de calor por las tuberías de agua caliente, para lo que se necesita que estén convenientemente aisladas y que los puntos de consumo estén lo más cerca posible de la caldera.
Los sistemas de producción instantánea para la producción de agua caliente exigen continuos arranques y paradas, lo que implica un mayor gasto de energía que aquellos que tienen un sistema de acumulación de agua. En éstos, es aconsejable que la producción de calefacción sea independiente de la producción de agua caliente, ya que ésta requiere mucha menos potencia que aquella. Es así importante que las calderas y quemadores en uno y otro caso sean distintos.
Cuando la caldera sea del tipo condensación o de baja temperatura, cuyos rendimientos no decrecen cuando no funcionan a plena carga, se podría considerar instalar una sola caldera para la calefacción y la producción de agua caliente, además, la potencia de la caldera podrá ser inferior a la suma de la potencia de calefacción más la de la producción de agua caliente, ya que es muy improbable que se demanden simultáneamente ambos servicios a la máxima potencia.



