Formación y empleo

El empleo femenino ha crecido el doble que el masculino en el último año.

El empleo femenino crece el doble que el masculino

El empleo femenino ha crecido el doble que el masculino en el último año (8,4% frente a 4,2%). Entre los hombres ya hay prácticamente pleno empleo en España, por lo que los nuevos puestos se nutren en buena parte de mujeres.

A eso se añade la reducción significativa de la tasa de paro en los últimos años. Los hombres están cerca de alcanzar el pleno empleo con una tasa del 6,3%, frente a las mujeres, pues el 11,3% de las activas (en edad y disposición de trabajar) carecen actualmente de ocupación.

Discriminación salarial

Sin embargo, algunas encuestas revelan que más del 90% de las mujeres encuestadas no gozan de una situación de igualdad en la empresa. Respecto a los salarios, el 78% considera que existe discriminación salarial entre hombres y mujeres a la hora de desempeñar una misma categoría profesional. Algunas opinan que esta discriminación es encubierta: se atribuye una categoría profesional inferior, pero se desempeñan las mismas funciones.

Un importante avance para equiparar la situación laboral de hombres y mujeres es la Ley de Igualdad. Según un estudio el 77, 5% de las directivas encuestadas valora la nueva norma. La medida mejor aceptada ha sido el permiso de paternidad (93, 7%) aunque casi la mitad lo considera insuficiente.

Problemas de conciliación

Asimismo, un 64% de las encuestadas asegura que nunca ha visto frenada su carrera por el hecho de ser mujer, aunque más del 60% afirma que ha tenido problemas para conciliar vida laboral y familiar.

Si bien la incorporación de la mujer al ámbito laboral le permitió alcanzar la independencia económica, las dificultades para compatibilizar su trabajo fuera de casa y dentro de ella hacen que sea muy compleja su plena equiparación con respecto a los hombres, dado que el peso de las labores del hogar sigue recayendo en su mayor parte en ellas.

Subsidios

Además, la potenciación del trabajo femenino provoca un impulso en la fertilidad, siempre y cuando se pueda compatibilizar la vida laboral con la familiar.

No obstante, el fomento del empleo femenino debería ir aparejado del aumento de subsidios por cuidado de hijos.

Por otra parte, el aumento del empleo femenino –fomentado por subsidios por cuidado de hijos- traería como consecuencia el incremento de la natalidad y podría servir para solucionar el problema de sostenimiento de pensiones.

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