La formación subvencionada

Me encontraba en la oficina de la empresa de José Luís González M. (buen cliente de Jenasa y mejor amigo, después de los muchos años que llevamos trabajando juntos) cuando, revisando su plantilla laboral, me manifestó su enorme satisfacción con el resultado obtenido con los cursos y seminarios de Formación subvencionada a los que han asistido este año sus trabajadores - incluso el mismo- y, como dice; “sin costarle un duro”.

Me encontraba en la oficina de la empresa de José Luís González M. (buen cliente de Jenasa y mejor amigo, después de los muchos años que llevamos trabajando juntos) cuando, revisando su plantilla laboral, me manifestó su enorme satisfacción con el resultado obtenido con los cursos y seminarios de Formación subvencionada a los que han asistido este año sus trabajadores – incluso el mismo- y, como dice; “sin costarle un duro”.

Y es que los cursos de formación subvencionados por la Fundación  Tripartita para la Formación en el Empleo han sido siempre postergados a un 2º plano en el mundo empresarial, mas volcados hacia los programas que ofrecen las escuelas de negocios y los centros de postgrado, que elaboran planes a medida de las empresas y los alumnos, que son percibidos con una imagen de mayor calidad por el mundo empresarial.

No ha sido el prestigio la reseña fundamental de los desarrollos formativos llevados a cabo dentro del sistema de bonificaciones de la Seguridad Social para las empresas españolas. Hasta hace muy pocos meses, estas bonificaciones no eran casi utilizadas ni mucho menos consumidas por completo por las empresas españolas, desaprovechando así una cantidad de recursos económicos nada despreciables que, en su totalidad, no se han utilizado nunca. Para constatar lo anterior simplemente tendríamos que señalar que una gran mayoría de nuestras pequeñas y medianas empresas desconocen, no ya el funcionamiento de este sistema de beneficios sociales o de la propia Fundación Tripartita, sino incluso de su propia existencia.

Para describir qué es y para que sirve la Fundación Tripartita sería suficiente decirles que es la “heredera” en el tiempo de la Fundación para la Formación en el Empleo (mas conocida como Forcem, de 1993) y que tiene la misión de extender la formación interna en las empresas de nuestro país.

El triple “patroneo de la nave” de la Fundación está constituido por los sindicatos CCOO y UGT, las patronales CEOE y CEPYME, y, por supuesto, la Administración.

Los programas de formación se diseñan y gestionan, tanto para trabajadores empleados como desempleados, y se desarrollan y financian, casi por completo, con las bonificaciones o descuentos en sus bonificaciones a la Seguridad Social.

Pues bien, según datos de la propia Fundación, el número de empresas que, durante 2008, completó acciones formativas beneficiándose de las bonificaciones de Seguridad Social, aumentó un 46% respecto a 2007, y fueron casi 200.000. El número de trabajadores beneficiados por ello se disparó a los 200.000, y,  la cifra con que se financió todo ello alcanzó casi los 400 millones de euros (deducidos por las empresas), de un total de 431 que los Presupuestos Generales del Estado fijaron para 2008 en descuentos a la Seguridad Social, si hubieran utilizado todos los recursos disponibles a través del sistema de formación para el empleo.

La aceptación por las empresas de este sistema de formación para el empleo bonificada por cuotas de Seguridad Social ha aumentado considerablemente, cambiando la imagen que hasta ahora tenía este método formativo. Parece evidente la correlación entre la crisis – y sus consecuencias- y el cambio de “gustos” sobre entidades formativas -y su calidad efectiva-.

Para el presente 2009, la Fundación Tripartita ha dispuesto de 507 millones de euros para las bonificaciones sociales a las que me estoy refiriendo, y que, según las mismas fuentes, llevan un buen ritmo de aprovechamiento.

Me decía José Luís, sin embargo, sentirse preocupado por el medio plazo, de este asunto, pues ya para 2010 se anuncian una reducción del 25% en el presupuesto para la Fundación (por el recorte en los recursos del Fondo Social Europeo, que deberá ser cero en 2013) además de la bajada de recaudación en las cotizaciones de Seguridad Social.

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