Francisco Palomino, es gerente del Centro de Estudios Irlanda, empresa que, bajo el nombre comercial de EGA MADRID, ha impartido la enseñanza de idiomas en Alcorcón desde hace más de 20 años, hoy en día ubicada en C/ Polvoranca, 34.
Francisco, además de la gestión de su propia empresa, siempre ha reservado un espacio de su tiempo para enseñar personal-mente la lengua inglesa.
Desde edad temprana se ha dedicado a transmitir este idioma a distintas generaciones; bilingüe y de jovial temperamento, en su método ha sabido combinar la diversión con el aprendizaje, de modo que en un porcentaje muy alto de su alumnos (niños, jóvenes, empresarios…) el nivel de inglés obtenido en cada curso es óptimo, fundamentalmente por la atención e interés captada.
Pero si hay algún sector en el que el aprendizaje de idiomas resulte más difícil, ese es el de los empresarios.
No obstante, acontinuación y a modo de entrevista nos explicará personalmente cuales son las principales dificultades de los empresarios para aprender idiomas y cuáles son las claves para superarlas.
Todos sabemos lo difícil que es progresar en el conocimiento de un idioma, sobre todo si no se trata de gente joven que puede dedicar todo su tiempo a ese aprendizaje en un momento dado. No obstante, ¿es posible que un empresario con unos conocimientos básicos de inglés, «ya pasando los treinta», llegue a dominar este idioma como para desenvolverse con soltura con otros empresarios de diferente nacionalidad?
Si es posible, siempre que el alumno, o empresario esté suficientemente motivado y adopte un método correcto para el aprendizaje.
Para ello, y en primer lugar, ha de darse cuenta de la cantidad de posibilidades de negocio que hay conociendo un idioma como el inglés. Además para poder desenvolverse no es necesario un nivel alto de inglés en un primer contacto.
Dentro de la primera fase de aprendizaje lo que enseñamos es a establecer esa primera comunicación que sirva para introducirse y presentarse a sus colegas extranjeros. Lo que intentamos es que el empresario no pierda su caracter emprendedor «valga la redundancia» por limitaciones de su lengua.
Esta fase no es tan complicada como parece, ya que normalmente todo ejecutivo tiene conocimientos de inglés, nuestra experiencia nos dice que todos saben lo que es un «dinner, drink, How are you?, How much?, coffee, web, mail…»; aun sin darse cuenta, todo empresario, sin haber estudiado nunca inglés, suele tener al menos 600, o más, palabras de vocabulario.
Con nuestro método intentamos tocar este vocabulario al principio para que el empresario tome consciencia de sus conocimientos y desde el primer día empiece a comunicarse con su profesorado.
¿Cuales son las principales dificultades con que se encuentran los empresarios en su aprendizaje? y ¿dónde suele fallar la enseñanza?
Sin duda su principal dificultad, en un principio, es el tiempo; una vez se inicia la enseñanza la siguiente dificultad es su falta de interés, muchas veces ocasionada por la monotonía de tener un mismo profesor durante meses.
Creo que no es bueno trabajar siempre con un mismo profesor, ya que te acostumbras al mismo acento, y la confianza que se adquiere no facilita el aprendizaje. En nuestras clases, tanto para empresarios como para otros grupos cambiamos de profesor continuamente.
No dificulta cambiar tanto de profesor ¿qué sistema utlizáis?
No, porque lo primero que hacemos es conocer personalmente ese alumno, cual es el vocabulario que ya tiene, qué necesidades tiene, cuales son sus aspiraciones y el tiempo que nos quiere, o puede, dar y después nuestro equipo técnico estudia el caso y prepara un programa individualizado para cada empresario, en el cual diseñamos un plan conjunto con todos los profesores, de modo que todos tenemos conocimiento del programa individual de cada estudiante.
¿El Inglés que se enseña a empresarios es rico en tecnicismos propios de cada profesión?
Depende del nivel de inglés que tenga el alumno. No obstante, un 70% de las palabras técnicas en inglés son muy similares a las usadas en español y no es difícil enseñar vocabulario propio de su profesión.
¿Qué tiempo medio se debe dedicar semanalmente para poder llegar a entender y hablar en inglés, y, partiendo de un nivel básico, cuántos años en poder llegar a comunicarse en este idioma con otros empresarios?
Teniendo en cuenta que el tiempo de que dispone el empresario es muy limitado, intentamos que el alumno reciba de 3 a 4 horas semanales, y somos nosotros quienes nos acoplamos a su agenda. A parte, estudiando cada caso particular, buscamos todos sus tiempos libres, aunque sea en sus desplazamientos (mediante cassete, CD rom), o en su despacho (mediante llamadas telefónicas)…
Con un curso de 160 a 200 horas y dos viajes al extranjero es suficiente para que todo empresario adquiera un nivel de inglés bueno para comunicarse sin ninguna dificultad.
Sabemos que una vez se alcanza un nivel, es difícil, sin situarse en el contexto, llegar a perfeccionar un idioma, es decir, es necesario desplazarse a un pais donde exclusivamente podamos comunicarnos en el idioma que queremos aprender. Para ello, ¿EGA MADRID organiza algún tipo de desplazamiento?
Si, los viajes que organizamos son fundamentales. En el caso concreto de los empresarios les aconsejamos la realización de cursos de corto plazo en el extranjero.
¿Qué experiencias suelen contar los empresarios cuando vuelven de esos viajes? ¿cuales son sus beneficios?
Es una experiencia muy positiva, ya que el empresario se encuentra en un mundo que no controla y se ve con la obligación de romper la barrera de la vergüenza, la cual tenemos «y debemos tener» todo humano.
En España, del colectivo de empresarios, sólo el 5% viajan al extranjero para aprender idiomas. Somos los empresarios que menos viajamos en Europa.
Una semana de curso en el extrajero equivale a tres meses de clases, en cuanto a horas lectivas, más romper esa barrera de la que hablabamos anteriormente, que es tan importante, o más, que las horas lectivas.
Además, ya en estos cursos el empresario tiene como compañeros a otros empresarios de distintas nacionalidades con los que suele entablar una amistad y contacto.
Ahora que parece que estamos más cerca que nunca de Europa, ¿qué podría decir a los empresarios para animarse a ampliar sus horizontes aprendiendo o perfeccionando ese idioma?
Yo les diría a nuestros empresarios que no se crean que esos ejecutivos europeos saben un inglés perfecto, lo que han hecho es poner un poquito de interés, lo cual no creo sea complicado para nuestros empresarios.
Asimismo, les haría ver la cantidad de negocio que hay con sólo hablar un poco de inglés y poder comunicarse con un mundo empresarios sin fronteras que cada día se unen más para juntar sus fuerzas y competir.



